Recomendaciones

  • Haga una dieta baja en grasa y alta en antioxidantes; por ejemplo, alimentos ricos en betacaroteno, como zanahoria, squash y espinaca; vegetales crucíferos, como brócoli, coles de Bruselas, nabo, y frutas cítricas.
  • Esté alerta a as señales de peligro de cáncer de piel:
    – Una úlcera abierta que sangra, forma costra y no sana adecuadamente.
    – Una mancha rojiza e irritada, usualmente en el pecho, en un hombro, en un brazo o en una pierna, Puede arder o doler, o, por el contrario, no causar ninguna molestia.
    – Un crecimiento con el borde elevado y una hendidura en el centro. Al irse agrandando va desarrollando pequeños vasos sanguíneos en la superficie.
    – Una lesión parecida a una costra brillante, de color blanco, amarillo oceroso, y con apariencia tirante.
    – Una lesión irregular en la cara, los labios o los oídos que no para de crecer.
  • Manténgase alejado de las cámaras bronceadoras. Hay quienes afirman que esos equipos son mas seguros que tomar el sol porque en lugar de emitir rayos ultravioleta-B (UVB), responsables de las quemaduras del sol, emiten rayos ultravioleta-A (UVA), los llamados rayos fríos. Sin embargo, se sabe que al igual que los rayos UVB, los rayos UVA también pueden producir cáncer de piel. No se deje engañar.
  • Tenga cuidado con los lunares que aparecen después de los cuarenta años. Así mismo cuídese de cualquier lunar de apariencia inusual o forma irregular, que presente cambios de tamaño o color; que sea blanco aperlado, translúcido, negro o de varios colores; que tenga crestas en el borde, que se extienda, sangre o rasque, o que permanentemente se irrite con la ropa. Esté alerta a cualquier secreción producida por un lunar. Haga que un profesional le revise los lunares de carácter sospechoso.
  • Visite a su médico si se encuentra un crecimiento con alguna de esas características. Detectar el problema a tiempo es la clave para que el tratamiento del cáncer de piel tenga éxito.
  • Incluya en su dieta abundantes alimentos ricos en vitamina E. Una dieta rica en esta vitamina puede proteger su piel del daño ocasionado por los rayos UV. Buenas fuentes de vitamina E son los espárragos, los vegetales hojosos de color verde, las nueces crudas, y los aceites vegetales orgánicos y prensados en frío.
  • Para proteger la piel contra el cáncer, tome algunas medidas cuando esté expuesto al sol. Los rayos ultravioleta del sol son más fuertes entre las diez de la mañana y las dos de la tarde. En lo posible, no tome el sol durante esas horas. Cuando este al aire libre utilice prendas de color claro y de material compacto que no deje pasar el sol, además de sombrero y gafas de sol que bloqueen los rayos ultravioleta. Utilice siempre filtro antisolar. Elija un producto con un factor de protección solar de 15 ó más, que especifique claramente que es de amplio espectro. Se debe utilizar incluso los días nublados; aproximadamente el 85 por ciento de los rayos UV del sol atraviesan las nubes. Aplíqueselo en toda la piel que esté expuesta al sol, y repita la aplicación cada tres o cuatro horas mientras esté al aire libre. Además, protéjase los labios con un bálsamo de labios que tenga un factor de protección de 15 ó más.
  • Si en su familia ha habido casos de melanoma, en lo posible evite el sol y utilice un bloqueador solar todos los días. Manténgase alerta a cualquier lunar o lesión en la piel y hágaselos revisar periódicamente por un médico.
  • Manténgase alejado de la luz halógena porque también emita radiación UV.

Descripción

Hay varios tipos de cáncer de piel. Los dos más comunes son carcinoma basocelular y carcinoma escamocelular. Ambos tienen altas probabilidades de curarse si se tratan precozmente. En tercer lugar está el melanoma maligno, una enfermedad mas grave que las anteriores.

El carcinoma basocelular es el más frecuente de los tres tipos principales de cáncer de piel. Suele desarrollarse después de los cuarenta años y es más prevalente en los hombres rubios y de tez blanca. A diferencia de muchos otros crecimientos malignos, este solo se propaga después de haber existido durante largo tiempo. El daño celular da por resultado un crecimiento parecido a una úlcera que se desarrolla lentamente a medida que va destruyendo tejido. La primera señal suele ser una protuberancia grande de color aperlado, generalmente en la nariz o en el oído. Alrededor de seis semanas después de aparecer, esa protuberancia se ulcera y presenta un centro húmedo en carne viva, y un borde duro que a veces sangra. Continuamente se forman costras sobre la úlcera que luego se caen, pero la úlcera nunca sana realmente. A veces los carcinomas basocelulares aparecen en la espalda o en el pecho, y se ven como lesiones planas que crecen lentamente.

En el carcinoma escamocelular, las células profundas de la piel sufren daño y esto conduce al desarrollo de un tumor o protuberancia debajo de la piel, a menudo en los oídos., las manos, la cara o el labio inferior. La protuberancia puede parecer una verruga o una pequeña mancha ulcerada que nunca sana. Este tipo de cáncer es mas frecuente en hombres de tez blanca y de más de sesenta años. Los hombres que han trabajado durante mucho tiempo al aire libre y los que viven en climas cálidos son os más propensos a este tipo de cáncer. A menos que las lesiones salgan en los oídos o en el labio interior, el carcinoma escamocelular tiende a ser menos invasivo cuando aparece en una piel deteriorada por el sol, que cuando aparece en una piel que no está acostumbrada al sol.

El melanoma maligno s mucho menos frecuente que el carcinoma escamocelular y que el carcinoma basocelular, pero es bastante grave. En esta clase de cáncer se forma un tumor a partir de las células productores de pigmento de las capas mas profundas de la piel. Se calcula que hasta la mitad de todos los casos de melanoma se originan en lunares.  Los miembros de algunas familias parecen tener un riesgo mas alto –posiblemente de naturaleza genética- se desarrollan melanomas. Esas personas a menudo presentan lunares extraños, llamados nevus displásticos, que tienen una forma y un color irregulares y pueden alcanzar media pulgada de diámetro. Los nevus displásticos pueden ser precursores del cáncer de piel.

El melanoma puede ser peligroso para la vida cuando no se trata desde el principio, pues se puede extender por el torrente sanguíneo y los vasos linfáticos hacia los órganos internos. San embargo, cuando se trata oportunamente hay una probabilidad alta de que el paciente se sane.

Hay cuatro clases de melanomas y cada una tiene características ligeramente distintas:

  • Melanoma maligno extensivo superficial. Es el melanoma más común. Se presenta sobre todo en mujeres de origen caucásico. Este cáncer de piel suele empezar como un lunar plano en la parte inferior de las piernas o en la parte superior de la espalda, al cual se le desarrolla una superficie elevada e irregular. A medida que crece, sus bordes se vuelven asimétricos y dentados.
  • Melanoma lentiginoso acral. Es bastante frecuente entre personas de ascendencia africana y asiática. Las lesiones tienen áreas planas de color café oscuro, y porciones elevadas de color marrón oscuro o negro-azuloso. Aparecen con mas frecuencia en las palmas de las manos, las planteas de los pies, la matriz de las uñas de manos y pies, y las membranas mucosas.
  • Melanoma del lentigo maligno. Es más común en las mujeres que en los hombres. Las lesiones se suelen presentar en la cara, el cuello, los oídos y otras áreas que se han expuesto mucho al sol y durante periodos largos. Esta clase de melanoma raras veces se presenta antes de los cincuenta años y suele ser posterior a una etapa precancerosa llamada lentigo maligno, que puede durar varios años.
  • Melanoma modular. Es una enfermedad que ataca el tejido subcutáneo, sin propagarse antes por la superficie de la piel. Es más común en los hombres que en las mujeres. Las lesiones parecen vesículas de sangre y su color va desde el blanco aperlado hasta el negro-azuloso. Este tipo de melanoma tiende a hacer metástasis (es decir, a reproducirse en otras partes del cuerpo) mas pronto que los otros melanomas.

La exposición excesiva los rayos ultravioleta (UV) del sol es el factor de riesgo más importante en el carcinoma escamocelular y el melanoma. Esos rayos alteran el material genético de las células de la piel y dañan el tejido. Además, son nocivos para el mecanismo normal de reparación de la piel. Por lo general, después de la exposición a los rayos ultravioleta ese mecanismo hace que las células dañadas no solo dejen inmediatamente de reproducirse, sino que mueran, se desprendan y sean reemplazadas por células cutáneas nuevas y sanas. Esta es la razón por la cual la piel se descama después de las asoleadas. Pero cuando ese sistema de reparación no funciona bien, las células dañadas siguen reproduciéndose y la piel se vuelve propensa a deteriorarse cada vez más con la exposición a los rayos UV. La exposición al sol no solo es la causa principal de las arrugas; es, además, responsable del 90 por ciento de la mayoría de los canceres de piel. Las personas que en su infancia sufrieron quemaduras severas o se ampollaron por el sol tienen el doble de probabilidades de contraer esta enfermedad mas tarde en la vida. Las personas que presentan el mayor riesgo de contraer cáncer de piel son las que tienen cabello rubio o rojizo, ojos azules o verdes, tez blanca y que se queman o se cubren de pecas fácilmente cuando se asolean. Esto se debe a que su piel tiene menos pigmento protector.

Aparte de las tres clases principales de cáncer de piel, hay otros canceres que afectan a la piel con menos frecuencia. La micosis fungoides es técnicamente un linfoma (cáncer linfático), pero afecta principalmente a la piel. Al principio se presenta como un sarpullido que rasca y puede durar varios años. Con el tiempo, las lesiones se extienden, se vuelven mas firmes y se ulceran. Si no se tratan, eventualmente la enfermedad puede invadir los nódulos linfáticos y otros órganos internos. La micosis fungoides es un cáncer raro, de evolución lenta y diagnóstico difícil, especialmente en sus primeras etapas. Una biopsia de piel ayuda a hacer un diagnóstico correcto.

Un tipo de cáncer que se ha vuelto cada vez más común es el sarcoma de Kaposi. Esta clase de cáncer produce lesiones elevadas de color rosado, rojo, café o purpúreo. Aunque pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, son frecuentes en las piernas, os dedos de los pies, la mitad superior del dorso y las membranas mucosas. El sarcoma de Kaposi fue una enfermedad muy poco común y de desarrollo lento, que se presentaba fundamentalmente en hombres mayores de ascendencia mediterránea. Sin embargo, desde que empezó la epidemia de AIDS comenzó a verse cada vez con más frecuencia y se asocia básicamente con el deterioro del sistema inmunológico, Los pacientes de AIDS tienden a presentar una forma más agresiva de este cáncer, que en algún momento ataca a los nódulos linfáticos y otros órganos internos.

Se calcula que cada año seiscientos mil estadounidenses contraen algún tipo de cáncer de piel, y que más de diez mil mueren de esta enfermedad, y la edad promedio de los pacientes de cáncer de piel es cada vez mas baja. La enfermedad se está desarrollando en las mujeres menores de cuarenta años el doble de rápido que en los hombres del mismo grupo de edad. Afortunadamente, el cáncer de piel es curable cuando se trata precozmente. Más del 90 por ciento de todos los casos de cáncer de piel están completamente curados.